jueves, 5 de junio de 2014

"PASA LA BOLA, una reflexión sobre la crítica"




    "La Fundación Vodafone España, en colaboración con la Fundación Atresmedia, han puesto en marcha 'Pasa la Bola', una acción solidaria para apoyar el Plan de Ayuda Escolar de Cruz Roja cada vez que un usuario descargue la aplicación del mismo nombre y participe con ella.
   El Plan de Ayuda Escolar de Cruz Roja apoya a la infancia más desfavorecida en su desarrollo, acompañándoles en la realización de sus tareas escolares, motivando el estudio y garantizando una merienda saludable."  MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS).


Ver noticia completa: http://www.europapress.es/madrid/noticia-fundacion-atresmedia-fundacion-vodafone-lanzan-aplicacion-pasa-bola-apoyar-plan-ayuda-escolar-20140304122342.html






           Entre los aspectos positivos que encontramos en esta iniciativa solidaria amparada por las organizaciones Atresmedia y Vodafone, y gestionada por la ONG “Cruz Roja” se encuentran los siguientes:

    Promociona una ayuda en red social, fomentando valores solidarios, aunque estos mismos se encuentran relativizados debido al tipo de sociedad en la que vivimos, donde el capitalismo global ha hecho una gran inversión por erradicar los principios éticos y morales que le impiden desarrollarse, crecer y reproducirse.

“Los valores de la modernidad –libertad, igualdad, autonomía, subjetividad, justicia, solidaridad- y las antinomias entre ellos perviven pero están sometidos a una creciente sobrecarga simbólica: vienen a significar cosas cada vez más dispares para los distintos grupos y personas. Al punto que el exceso de sentido paraliza la eficacia de estos valores y, por tanto, los neutraliza” (De Sousa Santos, 2008: 10). 

En las personas de a pie que son usuarios habituales de telefonía móvil (concretamente Internet móvil), les brinda la oportunidad de contribuir de manera simbólica a un proyecto solidario desarrollado por Cruz Roja, con un mínimo de esfuerzo por parte de quienes quieran contribuir. Es una vía asequible para los ciudadanos/as en relación a que no supone un desembolso económico (es gratuito si bajas las aplicación) aunque dejan la puerta abierta a las donaciones privadas y voluntarias por transferencia bancaria. De algún modo las personas pueden cumplir con la responsabilidad social que todos tenemos en cuanto habitamos un mismo territorio, compartimos instituciones, vínculos, aficiones y fuera de todo esto en la responsabilidad de garantizar el respeto y disfrute de los Derechos Humanos. “Todos los ciudadanos tienen derecho a participar, pues las organizaciones comunitarias no detentan a este respecto, formalmente por lo menos, un estatuto o prerrogativa especiales” (De Sousa Santos, 2004).

         El mundo individualista que hemos construido hace que la participación social de cada persona se delegue a ciertas asociaciones y fundaciones creadas para dicho fin, pero siempre nos queda el remordimiento de que algo más podemos hacer. Pero este pensamiento está en oposición a nuestra forma de vida, llena de prisas, jornadas extenuantes de trabajo y obligaciones familiares, las cuales nos impiden en más de una ocasión hacer lo que moralmente queríamos y deberíamos  hacer. Esta iniciativa hace que ese remordimiento se atenúe y nos creamos que hemos colaborado con el prójimo, es como una limpieza de nuestra alma. Desde el prisma de la Educación Social, cualquier iniciativa social está en vinculación con la comunidad, con las personas que dan y las que reciben; las que reciben que dan, algo más importante que el dinero, que es la conciencia sincera de haber hecho algo necesario a la persona que da y las personas que dan que hacen como objetivo primordial y necesario el ayudar a las personas para que superen sus problemas y sean libres para participar en la comunidad, pues son necesarias para ella. No vemos educativo un proyecto que es unidireccional. “Reconociendo que la persona humana es el sujeto central del proceso de desarrollo y que toda política de desarrollo debe por ello considerar al ser humano como partícipe y beneficiario principal del desarrollo” (Declaración sobre el derecho al desarrollo. Adaptada por la Asamblea General, resolución 41/128 del 4 de diciembre de 1986).
Esta campaña crea canales de participación, innovadores y dinámicos,  para los ciudadanos que pueden aportar un grano de arena para paliar las consecuencias negativas de la crisis económica en uno de los grupos de mayor vulnerabilidad como son los niños y niñas.


De la crítica que refleja aspectos negativos de esta acción social destacan los siguientes:

     Consideramos que tanto la labor de la Cruz Roja como la iniciativa “Pasa la Bola” tienen fines asistencialistas. No intenta erradicar las causas del problema sino tapar las consecuencias de dicho problema, generando así un ciclo de asistencialismo. La campaña desarrollada por la Cruz Roja, aunque no queremos quitarle la debida importancia que tiene (que la tiene), se ha quedado en un modelo entre asistencialista y de autosuficiencia según los diferentes modelos de desarrollo (Carpio, 1996). Esto se refleja en que la ayuda recibida va destinada, en su mayoría, al apoyo escolar y nutricional de los niños/as. Además, en las bases del proyecto no queda reflejado que hay una educación para el desarrollo de los participantes, sus familias y su entorno. También hay que reseñar la participación limitada de los contribuyentes de la causa, que sólo tienen que agitar un móvil para sentirse contentos de haber colaborado. Teniendo en cuenta que el perfil de esa persona es de aquel o aquella que posee un smartphone, conexión a internet y además sabe descargar apps. Desde un punto de vista educativo, creemos que debería apostarse por un proyecto holístico en el que se parte de que todo ser humano posee la potencialidad de buscar activamente los estímulos y los recursos que necesitan para su desarrollo. De esta manera se realizaría una intervención más social y no tan fragmentada de la realidad. “El cambio en la educación es fácil de proponer, complicado de llevar a la práctica y extraordinariamente difícil de sostener” (Hargreaves, A. y Fink, D., 2008).

Encontramos relación entre estos dos modelos ya que por un lado ofrece una acción basada en la espontaneidad, el humanitarismo teniendo una labor específicamente asistencial. Por otro lado, encontramos que los niño/as a los que va dirigido el proyecto, no son actores de esta iniciativa sino que simplemente son beneficiarios de ella. Es decir no actúan de manera directa en la realización efectiva del proyecto. Son beneficiarios porque, de alguna manera, se “benefician” del producto final de la iniciativa  que tiene como meta final ayudar y apoyar el desarrollo escolar de los niños que están en una situación de dificultad.
Detrás de la palabra “beneficiario” está un enorme trabajo por parte de los operadores sociales de la Cruz Roja y por los trabajadores de las empresas que la sostienen. Detrás de esta palabra, hay una lucha continua para garantizar a todo el mundo el derecho al desarrollo, al aprendizaje y al estudio. Detrás de “beneficiario” hay muchos esfuerzos y sacrificios que se resuelve en que los niños tengan una sonrisa en su rostro con más posibilidades de disfrutar de todas las posibilidades que el mundo les ofrece. Aun así, no podemos decir que este término tenga un resultado positivo para nuestra sociedad ya que va unido a asistencialismo. Se instaura una forma de asistencialismo por la cual los destinatarios son meros receptores del producto que se les da. De alguna manera, se crea una situación de dependencia que no promueve totalmente el desarrollo y la independencia. Si proyectos de la Cruz Roja o de otra empresas están permitidos en nuestra sociedad y no se apuesta por nada más allá que asistir, ¿hay alguna alternativa a este tipo de proyectos? ¿Podrían ser las personas beneficiarias partícipes o copartícipes de estos proyectos y así fomentar el desarrollo comunitario y personal?

El tema de la publicidad a largo plazo invertida por Vodafone y Antena 3 no es cosa baladí. ¿Hay detrás un pacto de no agresión por parte de Atresmedia hacia Vodafone para que los medios de comunicación sólo promuevan buena imagen de la compañía telefónica? Son suposiciones, pero la capacidad solidaria de una multinacional que supuestamente está detrás de despidos de filiales de calls centers queda en entredicho.

En relación con la responsabilidad que tiene el Estado vemos que este proyecto es sustitutivo de las competencias económicas y morales que tiene este para/con sus ciudadanos.
Un estado democrático es el responsable de proporcionar a sus ciudadanos los recursos necesarios para una subsistencia digna y no dejar a asociaciones u ONG´s en dicha labor. Esto nos hace reconsiderar, si nuestro Estado es realmente democrático o es más bien neoliberal apoyado en una democracia ficticia.
Así, vemos como también se intenta delegar la responsabilidad de cambio a los ciudadanos de manera que una participación activa llega a ser individualista, generando una conciencia atomizada de la acción social (Pellas Neto, 2004). Resulta paradójico cómo por un lado nos reconforta personalmente estar colaborando con los problemas sociales pero sin tomar contacto directo con ellos: “Yo ya he participado, ya he hecho bastante por mi entorno o sociedad y ¡qué bien que no me he gastado nada!”.

   Por último, nos planteamos si ¿podrían destinarse los recursos obtenidos directamente a la gestión de los centros educativos y que sean ellos quienes distribuyan la riqueza y asignen eficientemente? ¿Tiene que ser Cruz Roja quien gestione la asignación de los recursos? ¿Se está solapando en la actualidad a los poderes públicos en su responsabilidad de paliar las necesidades?






*     De Sousa Santos, Boaventura (2008). Reinventar la Democracia. Reinventar el Estado. Editorial: Sequitur.

*     De Sousa Santos, Boaventura (2004). Democracia y participación. El ejemplo del presupuesto participativo de Porto Alegre. Quito-Ecuador: Ediciones Abya- Yala.

*     Hargreaves, A. y Fink, D. (2008). El Liderazgo Sostenible. Siete principios para el liderazgo en centros educativos innovadores. Madrid: Morata.

*     Pellaes Neto, Helio (2004). “Democracia y derechos humanos. Una relación intrínseca y abierta para la solución local”. Revista Seqüência, (48), 147-171.



Como estudiantes de 4º de Grado en Educación Social hemos elaborado individualmente unos artículos de opinión que podeís descargar y leer en el siguiente enlace: