Todos sabemos que los anuncios de televisión siempre pretenden vendernos algo: cosas, objetos, servicios, sensaciones, deseos.... etc. ¿Pero habéis pensado alguna vez qué tipo de herramientas y recursos visuales utilizan para captar nuestra atención? ¿La atención de un futuro cliente? Veámoslo.

Muchos de nosotros
hemos podido descubrir en clase algunos de los mensajes ocultos que muchos
anuncios o/y imágenes pueden llegar a transmitir realmente. Casi ninguno antes había
pensado en el verdadero mensaje que muchas empresas publicitarias nos muestran para aumentar nuestras ganas de comprar, gastar, consumir etc. Esto
es lo que hace que convirtamos nuestras vidas en un estilo de vida basado en el
consumismo y en la tendencia a tener el último coche, la última marca de ropa
(interior, de salir..), el último perfume, los mejores productos
alimenticios (higiénicos, de decoración ..), las mejores casas, el mejor
seguro, los últimos juguetes etc. Muchos de estos productos son descritos con cualidades y atribuciones propias de los seres vivos y de los humanos para que nuestra percepción y nuestra opinión sobre ellos cambie.
Muchos creen que la
publicidad subliminal existe desde 1973, cuando se publica el libro “Seducción subliminal” de Wilson Bryan
Key, quien le puso nombre y explicó cómo los medios de comunicación usaban la
publicidad subliminal; pero aun antes, en 1957, Vance Packard publicó “Los persuasores ocultos”, donde muestra
varias técnicas subliminales usadas en ventas.
Muchas de las
multinacionales se saltan la ley que prohíbe la manipulación para aumentar las
ansias de consumo del espectador. Esto lo hacen con los mensajes subliminales. Un
mensaje subliminal está diseñado para pasar por debajo o por encima de los
umbrales de la percepción, por lo que en realidad no es perceptible de forma
consciente para la persona. Estos mensajes pueden ser visuales (imágenes
transmitidas por espacios de tiempo muy cortos) o auditivos (sonidos
imperceptibles). A veces lo hacen no para vendernos un producto determinado
sino para vendernos un estilo de vida, y les funciona muy bien. Intentan crear
el deseo, las ansias y la necesidad donde no la tiene la persona o/y espectador.
Todo esto ocurre debido a los mensajes que transmiten muchas veces ocultos y
otras veces muy claros mediante algunas imágenes y otras veces mediante los
anuncios televisivos.
Desde La Chupipandi os
aconsejamos que abráis los ojos ante todas las campañas publicitarias engañosas
que solo quieren que compremos y compremos y seguir aumentando el
consumismo sin criterios. Hay que ser consciente de lo que verdaderamente nos hace falta y de
lo que verdaderamente es necesario comprar. Algunos consejos:
- No
se deje llevar por la publicidad. Las
marcas están hechas para hacernos consumir más, eso significa gastar más
dinero. Trate siempre de comparar calidad, precio y tener en cuenta sus
verdaderos gustos al hacer compras.
- Siempre
busque los mejores descuentos. Comprar
cosas de última colección es irresistible pero muy costoso. Algunas cosas como
los adornos de navidad, alguna ropa y accesorios, se pueden comprar fuera de
temporada y le hacen ahorrar y gastar menos.
- Haga
una lista de las cosas que quiere antes de salir a comprar como un loco. Después
de 30 días, revísela y se dará cuenta que ha cambiado de opinión y ya no las
quiere o su precio ha bajado.
- No
compre cuando está enfadado o triste. En
cualquiera de estas dos situaciones usted siempre será capaz de comprar más de
lo que puede y quiere.
- Use una
lista. La mentalidad del
ahorro no es cohibirse de las cosas que quiere, es reducir las compras
impulsivas.
- Cuando
reciba un aumento de sueldo, no salga a gastarse todo. Siempre revise su presupuesto y
aumente su porcentaje de ahorro y mire cómo le favorece ese aumento para
alcanzar sus metas financieras.
La Chupipandi.