Es curioso, siempre he sabido que mientras menos
sé más feliz soy, pero aun así quiero saberlo todo.
Desde pequeños nos enseñan a querer saber más,
nos piden que preguntemos, que leamos, que seamos inquietos en la cultura, nos
hacen creer que esa es la manera perfecta para alcanzar la felicidad algún día
pero no es así.
No es así y una vez que entras no puedes salir,
cuantas veces habré pensado ¿pero que necesidad tenía yo de saber esto? ¿Con lo
feliz que era antes?.
Bueno pues esto mismo me pasó el otro día en
clase, cuando nos pusieron el
reto de saber un poco más sobre los medios de
comunicación.
Yo ya había oído algo “nos están manipulando” “todo es mentira” pero no hacía caso. Y cuando
no haces caso es por la sencilla razón de que ese tema no quieres que te lo
toquen porque tu cuerpo físicamente no está preparado para semejante
información, una decepción en este caso, que ya venía presentándose desde hacía
años atrás pero que no quería conocer.
Por eso, por lo mal que he pasado esta semana
leyendo y decepcionándome artículo a artículo, documental tras documental,
viendo la realidad de los medios de comunicación, viendo que lo que yo pensaba
que era información es en realidad entretenimiento, viendo que juegan con
nosotros, nos manipulan y no podemos hacer nada. He decidido escribir esta
entrada.
La he titulado “8 pasos para encontrar la
felicidad”, y te aseguro que si los sigues, serás muy feliz sin enterarte de
nada.
Aquí no vas a encontrar nada más que información
positiva, ¿es un blog para débiles? No, es un blog para curiosos que no quieren
dejar de ser felices.
1. Lo
que sale en televisión es lo más importante de la semana. Puede que sea un partido de futbol, otra operación del Rey o el
cambio de estación. Ya está no hay más, si no se habla de otra cosa es que no
existe.
2. Contrastar
información es una pérdida de tiempo. Cuando dos titulares hablan de un
mismo tema pero de formas distintas, elige el que más te guste, puede ser por
el dibujo, por que tenga una palabra graciosa, por que siempre leas o veas esas
noticias.
3. Los
grandes problemas “se comen” a todos los demás. No busques otra
información, distráete con lo que te están contando, que ya es un problema
gordo, y tienes de sobra para tus conversaciones diarias en el autobús, en el
café de por las mañanas y en la cola de espera para cualquier tramite
burocrático.
4.Saber
más de lo que dicen los telediarios “no mola”. La información va dirigida a
un público medio, se cuenta para que así todos sean capaces de entenderlo, pero
no tienes que entender más que eso, no puedes leer entre líneas ni cuestionar
lo que están diciendo. Si dicen, que este verano en Madrid han puesto una playa
¿de qué te sirve saber que en Madrid no hay mar? No busques una explicación,
hay playa con chiringuito y punto.
5.No eres
demasiado lento, las noticias van rápido. La información se consume, no se
digiere. Te la dan rápido, sin pausa, con prisa, te la dan de forma que sólo
seas capaz de quedarte con lo básico, con las cuatro cosas que te hayan llamado
la atención y te lo hacen así para que el batiburrillo que tienes en la cabeza
al final te impida ir más allá. No pasa nada, es normal.
6. Las
nuevas tecnologías y todo ese rollo de mantenerse informado por otras vías son
auténticas pérdidas de tiempo. No entres a Twitter, no leas blog (solo
este), no compartas información en Facebook y elimina a los contactos que lo
hagan.
7. No
tengas una opinión verdadera sobre ningún tema. Déjate llevar por los
comentarios de la gente, por las suposiciones y los discursos aprendidos, pero
no los sientas muy tuyos, porque van a ir cambiando en función de la
conveniencia del medio.
8.No es
desinformación es felicidad. Si alguien te dice que estás mal informado tu
respóndele que eres feliz y ganarás la partida.
9.No
hagas caso a nada a ninguno de los pasos anteriores. La felicidad real está
en uno mismo, cuando nos sentimos seguros y satisfechos con lo que somos y
estamos haciendo el mundo. Todo eso de la ignorancia y esquivar temas está muy
bien, ¿pero de verdad lo quieres para ti?. Crea una opinión propia, se crítico,
opina, comenta.. se el prosumidor del que todos hablan y que todos los medios
odien porque ayude a los demás a estar realmente informados. Es un modo más
difícil para ser feliz, pero también se puede y entonces esa felicidad será
plena.
El verdadero reto no es saber si estamos o no
informados, es que una vez conscientes de todo no nos dejemos manipular,
siempre es más fácil apartar la vista y pasar del tema, pero como dijo Rubén
Darío;
Dichoso
el árbol, que es apenas sensitivo,
y más
la piedra dura porque ésa ya no siente,
pues
no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
ni
mayor pesadumbre que la vida consciente….”
Y ahora ¿qué vas a hacer? ¿vas a seguir los ocho
pasos? Yo no lo haría…
Un saludo.
La Chupipandi.